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Johary: una ventana al conocimiento personal




La ventana de Johary es un modelo descriptivo sencillo y una herramienta útil que puede ilustrar y mejorar el conocimiento de uno mismo y la comprensión entre las personas de un grupo, de un equipo o de una organización. 

Desde cuatro perspectivas en esta ventana se representa información sobre sentimientos, experiencias, percepciones, actitudes, aptitudes, destrezas, competencias, intenciones, motivaciones de una persona en su entorno personal o profesional más cercano. 


La ventana tiene cuatro vidrieras. Cada una de esas zonas contiene y representa los datos conocidos acerca de la persona, en la medida en que estas son conocidas o desconocidas por los demás. 

1. La vidriera LIMPIA,

representa el conocimiento de una persona, compartido por ella y por los que le rodean. Se incluyen todos los contenidos y elementos que son de fácil acceso para la persona y para los demás, información sobre hechos, sentimientos, comportamientos, necesidades, deseos, juicios compartidos, todo aquello que pudiera caracterizar a esa persona. Los otros conocen de la persona su raza, sexo, las aficiones en el grupo al que pertenece, es decir, todo aquello que es obvio, pero también aquellos elementos que son comunicados con facilidad en la conversación como opiniones y deseos manifestados. En los equipos se debe trabajar para aspirar a desarrollar esta zona abierta para así ser más productivos, comunicarnos mejor, cooperar sin distracciones, desconfianzas ni confusiones. 

2. La vidriera EMPAÑADA,

representa esa zona ciega en la que se recoge lo conocido de una persona por el resto, de lo que ésta no tiene consciencia. Serían las impresiones que causamos a los demás y el impacto con que la conducta de una persona afecta a las demás. Fundamentalmente estos aspectos se comunican a través de un lenguaje no verbal y que el otro descodifica mejor que nosotros mismos. En este área se encuentran los sentimientos de superioridad, inferioridad, liderazgo, sumisión, necesidad de controlar, el desinterés o interés por determinados aspectos, que pueden estar en contradicción con la imagen propia que posee la persona misma. Estos elementos son filtrados y se comunican siempre de manera no consciente, y que el receptor los percibe con toda claridad. Buscando activamente el feedback de los demás, arrojamos luz y calor sobre esta vidriera e incrementamos el propio conocimiento. Puede ser la ignorancia o el desconocimiento de uno mismo (ideas, juicios, valores, actitudes...) pero también la ceguera acerca de lo que sucede alrededor, porque no nos enteramos o porque alguien nos oculta información. Podemos solicitar a aquellas personas cuya autoridad es relevante para nosotros, colaboradores, homólogos y jefes, feedback e información sobre nuestra actuación profesional e ir desempañando este área.

3. La vidriera con CORTINAS

recoge lo que una persona conoce de si mismo y los demás ignoran. Este área oculta incluye sentimientos, temores, intenciones confesables e inconfesables, secretos, habilidades que se desean ocultar, etc. todo aquello que una persona conoce pero decide no revelar, cualquiera que sea el motivo. Mucha de la información oculta no es del ámbito personal y tiene que ver con la eficacia en el trabajo y, en consecuencia estaría mejor en la vidriera limpia. Los sentimientos relevantes pueden trasladarse al área limpia mediante el proceso de manifestación o apertura a los demás en un ritmo y profundidad en la que nos sintamos cómodos. La cantidad de información oculta importante se dosifica dependiendo de la relación que se tiene con las otras personas y el nivel de confianza mutuo. 

4. Existe una vidriera que de momento permanece ATRANCADA CON MADERAS.

El cuadrante desconocido representa aquello que ni la persona en cuestión ni los otros conocen. Nuevas situaciones, experiencias vitales importantes pueden llegar a activar una nueva conciencia y desarrollo personal. En los grupos he podido ver como más significativas las siguientes: una destreza o un conocimiento que pasa inadvertido por ser minusvalorado por todos o por falta de oportunidad para su ejercicio, una cualidad que alguien posee pero que no se sabe, sentimientos reprimidos e inconscientes, comportamientos condicionados desde la infancia. Por lo tanto puede ser un espacio para el descubrimientos. 

Para mi es uno de los modelos más útiles para describir el proceso de interacción humana. Vale que es más antiguo que el rodapié de las cuevas de Altamira. Data de los años 50. La ventana de JoHary fue desarrollada en la investigación sobre la dinámica de grupos por Joseph Luft y Harry Ingam, mira que tenían gracia los jo****s , digo los psicólogos.
;-)

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