Alejandro es community manager
Publica un excompañero de trabajo muy guasón un enlace en mi Facebook. En él, la gente de @elmundotoday, del autodenominado diario de noticias del mañana, publica el siguiente titular: Le nombran presidente de la escalera y dice que es "community manager". En el subtítulo que acompaña a la joda (como dicen mis amigos argentinos) se puede leer: quiere aumentar la competitividad del bloque con sesiones de brainstorming.
El ramalazo de simpatía y empatía que he sentido por el personaje en cuestión ha sido brutal. De verdad. Las personas que profesionalmente nos dedicamos a dinamizar grupos, equipos o comunidades (presencialmente o a través de herramientas web) creo que hemos podido sentirnos especialmente identificadas con la incomprensión que sufre el amigo Alejandro.
En mis años de experiencia laboral como consultora facilitando procesos grupales he podido conocer la extrañeza que produce introducir novedades. Por ejemplo utilizar preguntas en vez de proposiciones; proponer una dinámica de grupo en vez de un ejercicios individual de lápiz y papel; diseñar talleres en vez de conferencias; facilitar espacios abiertos y en círculo (sin mesa) de conversación en vez de reuniones con agendas prefijadas, decididas unilateralmente; trabajar por valores en vez de por objetivos; no usar proyector, ni transparencias, ni llevar un guión prefijado, etc y utilizar un metaplán, por ejemplo.
En jefes, clientes, compañeros, prescriptores, participantes he visto caras de extrañeza y cejas arqueadas; he escuchado muchos suspiros y a veces palabras de franca oposición y desconfianza; he toreado con sentencias del tipo "esto aquí no va a funcionar" o " va a ser más de lo mismo"; me he llegado a irritar hasta el hastío escuchando perlas como por ejemplo "hay que aterrizar y dejar de soñar", "eso está bien en la teoría pero en la práctica…", "vendéis humo", "¿y eso para qué me sirve?", "no es mejor...", "al final alguien tiene que decidir", "culturalmente esta propuesta en esta empresa no es posible"...
Como community manager, en el campo de la dinamización de comunidades de usuarios a través de las redes sociales percibo todas esas resistencias al cambio especialmente entre quienes no conocen las posibilidades de la nube. En mi actividad evangelizadora he llegado a escuchar declaraciones del tipo: “Las redes sociales hacen perder productividad a los trabajadores”, “lo importante es tener un buen producto lo demás viene solo”, “Internet no es seguro para mi empresa”, “se trata de una moda pasajera”, “no hay nada que innovar en materia de redes sociales tu copia lo que hace la competencia que eso que propones es demasiado arriesgado”.
En última instancia las declaraciones de la comunidad de vecinos de Alejandro, las frases entrecomilladas de mi texto anterior, destilan un claro tufo a miedo. Con demasiada frecuencia en la vida y en los negocios vivimos demasiado cómodos. ¿Qué nos paraliza? El miedo. ¿Qué nos hace permanecer en nuestra zona de seguridad? El miedo al cambio. Nos conformamos con una ilusión de haber encontrado tierra firme, nos acomodamos y conformamos. En los tiempos que corren es imperativo que corramos en contra de nuestra preprogramación para poder mejorar.
En el cine de Chaplin hay muchas oportunidades de apreciar ejemplos de negación de la realidad cotidiana y la admisión de otras posibles realidades. Ya lo dijo Freud al escribir sobre el humor, lo chistoso del texto revela la negación de una triste realidad. En ellos de manera magistral se desarrollan episodios incongruentes, absurdos y ridículos a veces y las situaciones mas dramáticas son tratadas con el más maravilloso de los sentidos, el sentido del humor.
En el cine de Chaplin hay muchas oportunidades de apreciar ejemplos de negación de la realidad cotidiana y la admisión de otras posibles realidades. Ya lo dijo Freud al escribir sobre el humor, lo chistoso del texto revela la negación de una triste realidad. En ellos de manera magistral se desarrollan episodios incongruentes, absurdos y ridículos a veces y las situaciones mas dramáticas son tratadas con el más maravilloso de los sentidos, el sentido del humor.
Una sonrisa.
¿Has sonreído?

Hablando de humor hoy celebramos con Google el 122 aniversario del nacimiento de Chaplin
Comentarios
De hecho, lo que más me movió a pasarte ese enlance es que imaginaba que ibas a sentir empatía con el pobre Alenjandro... A pesar de los avances y de la supuesta "modenidad" de algunos siempre hay una reacción, digamos, alérgica a lo que supone tocar lo pre-existente. En mi caso, por ejemplo, suele mayor la lucha por convencer a lo usuarios de las ventajas de los nuevos sistemas que les instalamos que las propias instalaciones en sí...
Te sigo!
http://hattrickeventos.blogspot.com
Sonreido y carcajeado...¡qué bueno!
Por si te sirve para la antologia, en Euskadi hay empresas "tecnologicamente teconológicas" que denominan a sus comerciales AGENTES DE TRANSFERENCIA TECNOLÓGICA ¡TOMA YA!
Cuidate